Cuando el voluntariado echa raíces

Cuando el voluntariado echa raíces

Más de 150 energizadores, familiares y miembros de la comunidad participaron en una jornada de BYDSA para mejorar una escuela primaria y contribuir a la reforestación de Mérida.

Una escuela renovada y nuevos árboles creciendo en la ciudad. Dos resultados distintos, unidos por una misma voluntad: contribuir al bienestar de la comunidad.

Más de 150 voluntarios participaron en una jornada organizada por BYDSA en Mérida, Yucatán. Energizadores de la compañía, familiares e integrantes de la comunidad sumaron tiempo y esfuerzo para mejorar las instalaciones de una escuela primaria y colaborar en actividades de reforestación.

La iniciativa permitió atender dos dimensiones del desarrollo comunitario. Por una parte, los trabajos realizados en el plantel contribuyeron a ofrecer a estudiantes y docentes un entorno más adecuado para aprender y convivir. Por otra, la plantación de árboles representó una aportación al cuidado ambiental y a la recuperación de los espacios verdes de la ciudad.

Una suma de esfuerzos

La reforestación formó parte de la Cruzada Forestal 2026, iniciativa del Ayuntamiento de Mérida que convocó a ciudadanía, empresas y organizaciones bajo el lema “Plantamos y cuidamos el futuro”.

En su decimotercera edición, el programa contempló 18 jornadas durante la temporada de lluvias, con la meta de plantar 8,500 árboles. Al concluir la campaña, el municipio reportó 8,754 nuevos ejemplares y la participación de más de 3,500 voluntarias y voluntarios.

La colaboración de BYDSA se integró así a un esfuerzo colectivo de mayor alcance para ampliar el arbolado urbano y generar conciencia sobre la importancia de cuidarlo. Plantar un árbol es apenas el primer paso: su crecimiento requiere seguimiento y la participación constante de quienes comparten el entorno.

El comienzo de una estrategia nacional

La jornada en Mérida marca también el inicio de una estrategia nacional de voluntariado que BYDSA llevará a diferentes sucursales del país.

El propósito es impulsar actividades relacionadas con las necesidades de cada comunidad y abrir nuevos espacios para que los energizadores y sus familias participen en causas sociales y ambientales cercanas.

Esta visión forma parte de la cultura de responsabilidad social de XIGNUX. Durante 2025, sus energizadores registraron más de 14,100 participaciones voluntarias y dedicaron más de 25,200 horas a iniciativas sociales y ambientales. En ese mismo periodo, los programas de la organización y de Fundación XIGNUX beneficiaron directamente a más de 109,600 personas.

Más allá de las mejoras realizadas y de los árboles plantados, la jornada dejó un resultado que no siempre puede medirse: la unión de personas dispuestas a trabajar por un objetivo común.

La experiencia de Mérida es el punto de partida de un esfuerzo que buscará extenderse a otras regiones. En cada nueva comunidad, BYDSA tendrá la oportunidad de sumar voluntades y demostrar que, cuando la energía se comparte, también puede echar raíces.

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